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en construcción

nuevas puertas y ventanas
que se abren


ventanas corredizas y puerta principal del hermoso

-finamente diseñadas por Santiago Cazenabe-

sostén, aislación y recubrimiento



dos capas de madera unidas entre sí
parantes, tirantes, rebarbas y molduras
la construcción -o reconstrucción-
de un vagón implica
maniobras de sostén,
medir cien veces, cortar
una
*
agradecemos la pericia y delicadeza de
Santiago Casenave, amigo y restaurador

aislar

lana de vidrio para aislar el frío
o el calor

1,2,3 vagón pintado






viento y pintura


se van cubriendo los poros de la madera abandonada. Chin, chin.

* Lo Curativo / Un Vagon Hermoso team putting primer on traincars on windy day.

cerrando el vagón


Mauro engrasa las puertas para que abran con facilidad


las últimas maderas y va quedando cerrado el vagón hermoso

Desde adentro, ventanas que se cierran, la luz pasa
por entre las rendijas
el sol anuncia, todo lo bueno
que pasará de ahora, en adelante



madera nueva

Madera nueva, vida nueva.
Ramiro y Juan nos ayudan en la reconstrucción del hermoso
espacio
espacio
Medir cien veces, cortar
una


una pinturita!

Ya va tomando forma

pasando la amoladora


Madera limpia, olor a pinotea!

planos y sueños del futuro vagón

en tren de trabajo

Día de trabajo en el vagón hermoso. Es domingo, nuevamente, el día de descanso lo usamos para el trabajo. Tenemos visitante! Además de eso, hoy trajimos las herramientas; aunque, nos dimos cuenta, no son suficientes. Si todo sale bien, en un tiempo no muy largo, tendremos listo el vagón. El señor Berrios nos presta un poco de electricidad, todavía no tenemos nuestra conexión. Por su huerta -pegada al vagón- pasa uno que se hace el distraído y se junta unos tomates. Somos unos cuantos y hoy, tenemos tantas ganas de trabajar y de verlo avanzar, que por la ansiedad: mucha cosquilla en la panza.




Edgardo y Fran se ponen los guantes. Se larga la jornada. Contentísimos. Avanzamos.


En acción, Federico dirige. Muchisima concentración.
¿Adonde nos llevarán las escaleras?


Amoladora



Edgardo y Juanca, lijando las maderas del hermoso




La pintura pegada a la madera de pinotea no quiere salir, Juanca con fuerza -amoladora en mano- insiste, y le gana!


Mientras, se va haciendo la comida. Un aplauso para el asador!




El equipo se gana, merecidamente, el pan. Chori! Pan!




Panza llena, actitud emprendedora...

El equipo de los sueños en movimiento


Adentro del vagón, un equipo se prepara. Al sol, las espátulas reflejan brillos en la pared de hierro y pinotea. Además del trabajo, el equipo, ya organiza comilona, para la próxima jornada de arreglo del vagón. Se planea el menú, los invitados. Se planean también, las herramientas a traer: "amoladora, sierra, martillo, pinza, cepillo y removedor". Entre tanto se escucha una lista que sigue... "pan, chorizos, leña y carbón". Será la próxima, con el trabajo como capital y la amistad como bandera. Encima ya se sabe: panza llena, corazón contento.

El equipo de los sueños trabaja

Juan Carlos y Roberto, descanso mientras... se prepara el mate


Somos un equipo, y tenemos un plan. Los domingos de abril, a pleno trabajo


espátula y tesón, un solo corazón


Delina, Ariel -Tití- y Guilla, a la luz



Juanca y Edgardo saben, lo que es un cepillo de acero.

*
El equipo de los sueños (equipo de trabajo y restauración) de un vagón hermoso está compuesto por:
Delina, Tití, Juanca, Emilio, Francisco, Raúl, Edgardo, Javier, Belinda, Berta, Filomena, Zulma, Roberto, Ramón, Efra, José, Federico, Guillermina y Carolita.

piel vieja, piel nueva








Mañana de domingo. En marzo todo el campito se pone lleno de flores amarillas. Mientras pasamos la espátula, la pintura salta. Es como una bella durmiente, espando ser tocada, para despertar, decimos, y nos reímos nosotros solos. Unos chicos vienen a mirar, están curiosos. Ahora pasa Pacheco, el señor de los caballos. Una tropilla, sumbido en el suelo. Al fin el matecito, el plan de seguir, el jueves y el viernes, de esta semana.
Ay, equipo!: Federico, Emilio, Guillermina, Carolita y Ariel (Titi!). Gracias Marianita y Alfon por los mates.

movete

Guille está contenta porque todo, finalmente, se mueve, se modifica y se transforma. Federico, conductor.

corre vagón, corre

Acá vamos. El vagón corriendo por el parquecito. El "ruso Mayer" operario municipal, emocionado con la máquina. Está nublado, somos pocos: Cali Iriarte, delegado Municipal, Federico, Guillermina, Berrios -el guardín del parque- "nosotros". Ahora se levanta viento. Corre el vagón. Largamos.

El vagón corrido









Hoy había tormenta en el cielo. Esperamos, cuando la nube se corrió empezamos a correrte también, vagón. Vinieron todos. Cali en la camioneta roja y el operario en la topadora. Lo hicimos correr por el parque, para acá
para allá
al final quedó el hermoso
vagón
otra vez a un costado del parquecito -el cruce de las vías, o el desvío, mejor dicho, nos obligó- De paso vino el señor Berrios a ayudarnos, y un montón de chicos asombrados, por el acontecimiento: ¿se va el tren?. Ya en el lugar definitivo, empezaremos a arreglarte; traeremos la madera, las herramientas, la música. Ahora anochece y mañana, cuando haya sol, volveremos. El parque se ve hermoso, a esta hora de la tarde. Y todos, todos los que hoy te vimos, ya te imaginamos entero. Tenemos un plan, lero. Lero.